La empecé a usar cuando mi niña tenía dos semanas, con el reductor. Fue mi salvación, pues mi niña era muy difícil de consolar y también muy difícil de dormir. La mochilita era mano de santo, aunque claro, al comienzo hay que pillarle el truquillo a los bebés para que se queden conformes en el portabebe, pero es fácil con un poco de paciencia. Francamente, no sé qué hubiera hecho yo sin la mochila, porque de verdad que, acostumbrada al hermano, que se calmaba con sólo ponerlo al pecho, esta niña era realmente complicada de calmar y dormir.
Además, no quería dormir más que en mis brazos, imposible soltarla, así que la mochila me permitió libertad de movimiento, podía jugar con el hermano mientras ella dormía pegadita a mí, hacer las cosas de la casa…
La recomiendo mucho para los primeros meses, pues yo no veo a un recién nacido ni primeros mesecitos en una mochila de las otras, me dan sensación como de “bastas”, es mi percepción personal….y esta mochila es muy amorosa y ligera, es parecido a llevar un portabebé artesanal, tipo fular o mei tai, pero mucho mas sencillo de usar, facilísimo. De hecho, esta mochila es un mei tai sin nudos, se pone y quita en un tris.
Ocupa muy poco guardada en su bolsita que llevas sin notarla siquiera, es ligerísima esta mochila. Puedo confirmar que no da calor, mi niña nació en julio y en Almería, así que Imaginaos… La que le daba calor era yo con mi cuerpo, aunque no parecía molestarle en absoluto.
La duda que tenía yo es si el velcro sería ruidoso para quitar la mochila una vez dormida la bebé. Sí que hace algo de ruido, pero si le llega a sobresaltar es porque no era el momento de intentar soltarle, hay que pillarles en un momento que estén en sueño profundo, si no, no hay forma de que se queden conformes… Como todo, es pillarle el truquillo, conocer al bebé… a mí me viene bien tener algún ruido de fondo o música, nunca silencio.
Otra duda que tenía es si le podría dar pecho dentro de la mochila, pero no me ha hecho falta hasta ahora. De todas formas, aun siendo yo madre experimentada en dar el pecho, los primeros meses no se apañan a agarrarse en cualquier posición, da igual la mochila que sea, eso lo hacen más adelante.
Mi niña tiene ya seis meses y ocho kilos y seguimos yendo a gusto, pero me apetece ya pasar a otra mochila más versátil para llevar a la espalda, dar el pecho con facilidad, etc…
Lo dicho, altamente recomendable para primeros meses. Ah, y es muy elegante, yo tengo la breeze, en gris, parece que la mochila “te viste”.
Espero que sirva a alguien mi experiencia. Saludos. Y muy agradecida por el asesoramiento recibido.